viernes, 10 de abril de 2015

Mark de Zabaleta: ¿se lo puede creer alguien?




Es obvio que hay muchos trabajadores en España, porque hasta podemos exportarlos… El paro sigue siendo terriblemente elevado. Tenemos más de 5,5 millones de personas que están buscando activamente empleo y no lo encuentran. Esta nefasta situación del mercado laboral provoca una situación inaudita: la “obligada” emigración y la “positiva” disminución de los costes laborales para el Estado.
Porque la Estadística del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero confirma que sigue bajando el número de personas que viven en España. Al comienzo de este año 2015 más de dos millones de españoles (2.183.000) tenían fijada su residencia fuera de España. Un aumento del 6 % respecto al año anterior (125.000).
Si tenemos en cuenta los 850.000 trabajadores extranjeros que desde el año 2009 se han ido de España volviendo a sus países de origen…
Se confirma que España vuelve a ser un país de emigrantes (¿recuerdan el “Vente a Alemania Pepe” de los 60’?)…
Como hay mucho paro los salarios siguen siendo muy bajos, y es complicado (imposible…) hablar de recuperación económica entre los ciudadanos…por mucho que nos lo quieran “vender” electoralmente….
Y los recortes en los tipos de interés difícilmente ayudan a  los parados (las facilidades crediticias son para los de siempre…¡intenten pedir un crédito!).
Pero pueden estar contentos…España es mucho más competitiva gracias a esta sorprendente situación.
Las empresas pagan menos a sus trabajadores y pueden financiarse más barato para realizar grandes inversiones…y Exportan más.
Muchos economistas estiman que esto es maravilloso. Aumento de las Exportaciones, un mayor Consumo en el mercado interior y una paulatina recuperación del empleo… ¿alguien lo está disfrutando?
Como dijo Groucho Marx:
“Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!”

Mark de Zabaleta

viernes, 3 de abril de 2015

Mark de Zabaleta: ni uno de cinco años....



Muchos economistas vincularon la reciente crisis en la zona Euro con la incapacidad de los países miembros de devaluar sus propias monedas. El argumento era que si países como Grecia o España pudiesen devaluar el Dracma o la Peseta, ello aumentaría su competitividad en los mercados internacionales y estimularía el crecimiento.
El interés del BCE por controlar la “inflación comunitaria” ha perjudicado claramente a España, porque no podíamos devaluar la peseta y nos obligaron a soportar recortes y una draconiana devaluación salarial... Se ve en la nómina mensual de quienes cobran menos ahora que hace unos meses o años. Lo padecen quienes tienen el sueldo congelado o lo han visto crecer por debajo de los precios desde hace años. Y también la sufren quienes tienen que trabajar más horas ganando lo mismo…o menos.
Y ahora nos dicen que la posible bajada del euro hacia la paridad con el dólar dará un gran impulso a las empresas europeas…
Ciertamente las grandes empresas españolas se verán beneficiadas si exportan fuera de la zona Euro. Porque el gran negocio cuando España devaluaba… ¡era exportar a Europa!
¿Verdaderamente creen que con un Euro barato acabaremos con el paro en España? ¿Que las grandes empresas que exportan fuera de Europa van a crear más de cuatro millones de puestos de trabajo?
El problema es que, como dice Krugman, “la inflación ayuda a los deudores y perjudica a los acreedores, mientras que con la deflación sucede lo contrario. Y los ricos tienen muchas más probabilidades de ser acreedores que los pobres”… Por tanto, es probable que el “interés de clase/casta” sea una motivación importante para defender  la deflación…
Al final ganan los de siempre…y el paro seguirá igual.
Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años! (Groucho Marx)

Mark de Zabaleta

viernes, 27 de marzo de 2015

Mark de Zabaleta: la Economía en el pueblo...




El flujo circular de la renta es un modelo que sirve para explicar de forma muy simplificada el funcionamiento básico de la actividad económica. Este modelo nos  ayuda a entender entre quienes se produce un intercambio, es decir, quienes intervienen en la economía y en qué consisten esos intercambios.
El modelo más sencillo del flujo circular de la renta representa una economía con sólo dos agentes: las economías domésticas y las empresas. Existen otros agentes, el Estado y el Sector exterior, que, a través de los impuestos y transferencias que realiza el primero a economías domésticas y empresas y las exportaciones e importaciones que realiza el segundo, influyen en el flujo circular de la renta.
El tema es analizar cómo se mueve la renta en una economía. A continuación trato de resumir una curiosa explicación que dio un economista americano en una de sus conferencias sobre este tema. Allí se trataba de un hombre de negocios de la ciudad que se presenta en un pueblo perdido de un Estado del interior. Este “golpe de efecto” se ha trasladado de diferentes formas a todos los idiomas…pero permite asimilar el concepto del “flujo circular de la renta” de una forma inolvidable.
Versión resumida a la “española” (existen múltiples versiones): En esta se habla del sector exterior (se importa algo) y del sector público (se paga algo al ayuntamiento)…siempre con un irónico sentido del humor:
Llega un americano vestido impecable, con traje y corbata, a un pueblo perdido de Castilla y pregunta  a un vecino, en un perfecto castellano, dónde hay un hotel. Éste le responde que en el pueblo no hay hotel, pero que en la Plaza Mayor hay una Pensión muy buena.
Nuestro “turista” aparca su cochazo (americano) en la Plaza y entra en la Pensión. Se presenta y pregunta al posadero si tiene una “suite”,  le dice que no, pero que en el cuarto piso hay una habitación muy grande con cuarto de aseo. Mister Smith le dice que viene con idea de instalarse en el pueblo para montar una fábrica de componentes electrónicos, le deja su pasaporte y  20 billetes de 100 Euros ( a lo grande!) tras preguntar si sería suficiente para instalarse unos tres meses ( le había dado como precio 25 Euros/noche), pero que primero sube a ver la habitación y refrescarse.
Antonio, el posadero, con los billetes en la mano ve la oportunidad de saldar sus cuentas con la tienda de ultramarinos, la carnicería, el pescadero, el panadero, el transportista, el mecánico y hasta el alquiler que debía al ayuntamiento por el salón que le dejaron usar para una reunión de viajantes de pinturas que vino a la Pensión.
El mecánico debía dinero de unos amortiguadores importados al del transporte, que a su vez debía en la panadería y los ultramarinos. El del ayuntamiento tenía facturas pendientes con el carnicero. El panadero pagó al pescadero, que, a su vez, hizo las paces con el mecánico….
Al cabo de una hora y veinte minutos entra una chica de muy buen ver en la Pensión y deja sobre el mostrador los 20 billetes de 100 Euros que debía al posadero por la utilización “regular” de la habitación en estos últimos meses…porque fiaba a casi todos los del pueblo ¡!
Finalmente el americano baja tras refrescarse, le dice al posadero que casi prefiere comprar una casa, le deja un billete de 50 y recupera sus 20 billetes de 100 y su pasaporte.
Cuando una economía entra en crisis es porque se va desinflando tanto el consumo, porque no hay ingresos debido a que las empresas (comercios etc.) no venden (y despiden empleados), como la producción de las mismas debido a la falta de confianza. Es en ese momento cuando hace falta un acelerador que permita volver a lanzar esa complicada maquinaria, sus engranajes, en movimiento…
No siempre hacen falta los bancos…
Mark de Zabaleta